viernes, 16 de enero de 2009

Perdona mi...


Perdona mi tristeza,
pero hace mucho tiempo te llevaste mi alegría,
y hoy sólo queda una rosa seca,
como seca tengo el alma mía...

Perdona mi franqueza,
pero me has dejado toda tu melancolía;
y entre las manos, caricias muertas,
como muertos los sueños de otros días...

Perdona mi simpleza,
pero yo creí en ti y en tus mentiras,
que resultaron ciertas y funestas...
Como funesta suena hoy mi lira...

Perdona mi nobleza,
pero te devuelvo, a cambio de mi vida,
las horas más descompuestas,
en el reloj de mi conciencia perdida...

Perdona mi pobreza,
mi mayor tesoro era, lo que por ti sentía;
y hoy, que tu olvido sacudió su pereza,
mis alforjas quedan, rasgadas y vacías...


Elizabeth Urribarrí

2 comentarios:

  1. vaya letras pobladas de melancolía...
    un placer recorrer tu espacio de letras Eli...
    Un beso enorme para vos...

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  2. Gracias mi querido Ángel por tus palabras llenas de aprecio, besos!

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